Estuvimos experimentando con la célebre inteligencia artificial. Una de las cosas más divertidas es ponerla a reescribir algo con el estilo de un autor conocido.
Una noche dionisíaca de 1816, en Villa Diodati frente al lago Leman, Suiza, y con buenas dosis de láudano, los poetas Byron, Percy Shelley, su novia Mary Wollstonecraft Godwin, Polidori, entre otros, se juramentaron escribir historias de horror.